Maruja Mallo
España, 1902–1995
Nacida en Viveiro (Lugo) se trasladó a Madrid y comenzó a estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde entabló una gran amistad con Salvador Dalí, pero acabará abandonando la academia por su encorsetado sistema. Maruja Mallo era ante todo libre.
Maruja Mallo recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 1982 y en nuestra tierra en el 91, la Medalla de Galicia, concedida por la Xunta de Galicia. Es la más alta condecoración, una distinción de honor que se concede a personas o instituciones por sus méritos al servicio de nuestra tierra. Su entrega coincide con el 25 de julio, el Día de Galicia.
También marcó un hito que hizo el ganarse el apodo de la «Sinsombreros» porque en época de recato el no llevarlo era de mala educación. Ella incitó al grupo a quitárselos y dejar volar las ideas.
Así lo contaba en una entrevista para Televisión Española «una vez, paseando por la Puerta del Sol con Dalí, Lorca y Margarita Manso, decidimos quitarnos el sombrero. La gente que había en la plaza en aquel momento empezó a apedrearnos»
Le marcó la manifestación del 1 de mayo y contaba Maruja: «Me encontré con unos labradores que venían desde Tarancón portando un pan como si de una eucaristía se tratase.» Aquello le marcó tanto que dedicaría una serie de obras al proletariado en las que el trigo sería el centro de la obra. En 1939 pinta su obra más importante: “El canto de la espiga”.

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